jueves, 24 de enero de 2013

LINCOLN: LA PARTE MÁS ABURRIDA DE SU VIDA (POR SPIELBERG)

Entre el abanico de posibilidades de relatar parte de la vida de Abraham Lincoln que Steven Spielberg pudo escoger, se decantó por la más aburrida de todas.
Su nominación a la categoría de "Mejor película" en los Oscars es meramente circunstancial. 

A medida que pasan los años, nos encontramos con "películas comodín", como a mí me gusta denominarlas. Son éstas películas que rozan el aprobado, cuyo director es altamente conocidoy sus interpretaciones la manifestación más evidente de la palabra "sobreactuar". Este tipo de films siempre (o casi siempre) se encuentran entre las nominadas a la estatuilla dorada más preciada de la industria del cine, como se suele decir: "están de relleno".

Por desgracia no me considero una entendida en historia americana pero, en mi opinión, este personaje histórico no resulta nada atractivo. Spielberg nos brinda una imagen de un presidente Lincoln duro, insensible, irrespetuoso y, por si fuera poco, con aires de dictador.
No pretendo menospreciar el hilo argumental de la película, que es (nada más y nada menos) que la abolición de la esclavitud.
Un tema que generó gran polémica, y que marcó la vida de los ciudadanos de los EE.UU, a la par que sus derechos.

Sin embargo, introducirnos en ese marco histórico de la mano de un, en mi opinión, sobreactuado Daniel Day-Lewis (triste, pero cierto) y un monótono y aburrido Tommy Lee Jones, hacen que este filme fracase estrepitosamente, además de recordarme a otra película igualmente monótona y aburrida (la lamentable "J. Edgar").

En definitiva, no creo y NO ESPERO que este filme resulte premiado.

¡Qué disfrute personal hubiera sido ver al auténtico abolista de la esclavitud (en la ficción, claro) "Django" introducirse en el filme y arrasar con todo actor que encontrase a su paso, para evitarme continuar con mi sufrimiento/aburrimiento!




ALICIA DE LA ROSA.

Mi puntuación: 6/10.
Fuente de la imagen: Filmaffinity.

1 comentario:

  1. Un gran personaje, en su faceta política y personal, pero demasiado charleta, en esta versión, un vara, sermoneador, y a ratos incluso un tanto lunático. Y todo en esa manera tan Spielberg, de resaltar emociones de forma descarada a través de la música, de abrazos del 'todosjuntosporfin', tan impositivo en sus sentimientos... Pero un personaje como Lincoln no puede producir una mala película y de estas tampoco Spielberg sabe hacerlas. Un saludo!

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