“En un lugar sin ley” nos
transporta a los años 70, usando para ello una excelente mezcla de tonos grisáceos y
anaranjados que hacen que este filme tenga una fotografía única, la cual ha
llamado poderosamente mi atención.
La película transcurre en Texas,
donde viven sus protagonistas: un padre al que interpreta Casey Affleck (qué bien le quedan a este chico este
tipo de papeles, oye), una madre interpretada por un profundísima y enorme Rooney Mara (me enamoré de ella en “Los hombres que no amaban a las mujeres”,
versión USA) y la hija de ambos, sobre la cual tengo que decir que parece un objeto de atrezo más que otra
cosa (dice una palabra en toda la película).
Este filme nos cuenta el cambio
que sufre la vida de esta familia cuando el padre ingresa en prisión, fruto de
un pequeño giro del destino. El único afán de este hombre es salir algún día,
para poder reunirse con sus dos amores: su mujer y la hija de ambos, a la que
nunca conoció.
Una película
muy hermosa a la par que profunda, donde las protagonistas son las miradas, donde se nos cuenta esta historia de una forma
muy cercana, pausadamente, llegando a recordarme en muchas ocasiones a los
filmes de Terrence Malick. Nos hace
pararnos a observar las pequeñas cosas del día a día, una caricia, un susurro,
una mezcla única de sensaciones.
En esta película los silencios lo dicen todo, y trabajar sobre eso hoy día es complicado.
Para el espectador, resultará gratificante observar la vida a un ritmo
más lento del habitual, en un mundo de prisas y caos.
Está claro que de nuevo, el cine indie vuelve a conquistarme.
¡Saludos, cinéfilos/as!
ALICIA DE LA ROSA.
*Mi puntuación: 7/10.
*Fuente imagen 1: filmint.nu
*Fuente imagen 2: filmaffinity.


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